Jonuta, Tabasco. Un hecho que ha generado indignación, sorpresa y gran preocupación entre los habitantes de este municipio ha puesto sobre la mesa una doble problemática: la crueldad animal y un serious riesgo para la salud pública. Tras el hallazgo de lo que parece ser la cabeza aliñada de un perro en pleno centro de la localidad, la ciudadanía exige a las autoridades de la Jurisdicción Sanitaria N.º 11, así como a la Secretaría de Salud y la PROFEPA, una investigación exhaustiva y sanciones estrictas contra quienes resulten responsables. El incidente se dio a conocer la tarde de este viernes a través de publicaciones en redes sociales, que detallan que el hallazgo ocurrió en las afueras del Banco del Bienestar, ubicado en la explanada del Mercado Público “Conrado Ceballos Cámara”, uno de los puntos más concurridos y transitados por vecinos y visitantes del municipio. Lo que al principio generó sorpresa rápidamente se transformó en alerta generalizada: la presencia de este resto animal hace suponer que existiría una red de comercialización clandestina de carne de perro, que sería vendida de forma engañosa como carne de res o de cerdo en puestos o establecimientos locales. Esta práctica representa un peligro inminente para la salud de todos los consumidores, ya que la carne de estos animales no cumple con ninguna norma sanitaria, no pasa por controles de calidad y puede transmitir enfermedades graves al ser humano. Pero más allá del riesgo sanitario, la sociedad jonuteca reprueba con fuerza el maltrato y la crueldad animal que implica esta situación. El sacrificio de animales de compañía por métodos inhumanos y en condiciones clandestinas es considerado por la comunidad como un acto de barbarie que no tiene cabida ni tolerancia en Jonuta. Ante la gravedad de los hechos, vecinos, colectivos y ciudadanos en general han lanzado un llamado urgente y enérgico a las autoridades competentes: exigen que se realicen las indagaciones necesarias para confirmar o desmentir la presunta comercialización, se identifique a quienes están detrás de esta actividad y se apliquen las sanciones que marca la ley, tanto por delitos contra la salud como por maltrato animal. La población espera que las instituciones actúen con prontitud y firmeza, para proteger la salud de todos y poner un alto definitivo a prácticas que dañan la convivencia y el bienestar de la comunidad.
